Segundo mini-relato de mi Scene20 en BBS Dreams. Desde el primero que publiqué por aquí no he vuelto a subir más porque quería ir por orden, y el número dos aún no lo había escrito. Pero esta mañana me he puesto a ello, ¡ya podré ir añadiendo hasta el número 5! A ver si me pongo a ello poco a poco ^^.
La palabra elegida para este relato fue “Soledad”, y he elegido a Kano para escribirlo. Espero que os guste
Dos giros a la izquierda, uno a la derecha, vuelta completa a la base. Bien, la cara azul está completada. Y ahora un cuarto de vuelta…
El cubo de Rubik ha sido siempre su pasatiempo favorito. En realidad se aburre pronto; en los veinte minutos de media que suele pasar en la sala de espera cada mes, es capaz de armarlo y desarmarlo cinco o seis veces. Siempre es lo mismo, vueltas y más vueltas a las caras de colores sin contar siquiera con la emoción de no saber cómo hacerlo. Pero los libros de crucigramas y de problemas matemáticos sí que son un rollo, tan para niños pequeños como el mismo cubo. Al menos el cubo logra que se concentre más, que es al fin y al cabo lo que Kano quiere.
No le gusta la compañía: hay otros chicos de su edad pero son tontos. No puede conversar con ellos sobre nada interesante, a veces ni siquiera puede conversar con los adultos que les acompañan porque suelen mirarle con la lástima dibujada en su rostro. Y lo odia. Todos se empeñan en llamarle “enfermo” cuando él está perfectamente.
Por eso prefiere seguir dando vueltas y más vueltas a las piezas de colores hasta completar la siguiente cara —la blanca—, y después continuar con la siguiente. Eso es. Mejor la soledad de su propia burbuja que la compañía de gente mediocre.
¡Gracias por leerlo!
*Ami*



