Se me acaba de ocurrir esta pequeña reflexión a título personal y, aunque sé que es un tema que ha generado polémicas y malestares en los foros y eso es algo de lo que huyo aquí en el blog, voy a intentar plantearlo de una forma lo más neutra posible, porque obviamente no quiero ofender ni buscar gresca. Creo que sobra la aclaración pero, por si acaso, tened en cuenta que en esta entrada no critico a gente sino a situaciones; si alguien se siente ofendido no tendría por qué hacerlo, y en cualquier caso, pido que se respete mi opinión ^^.
Recuerdo que cuando entré en este hobby éramos muy pocos los aficionados a las BJD en España. Es más, aquí en Málaga sólo teníamos muñecos de este tipo un par de chicas (hermanas) y yo, a las cuales no conocí hasta un tiempo después. Por aquel entonces, ningún muñeco me parecía horrible. Tal vez hubiese moldes que me gustasen más o menos, customizaciones que me gustasen más o menos, pero raramente aparecía alguien por el foro con un muñeco en penosas condiciones. ¿O tal vez soy yo, que en mis inicios aún había visto pocos y no era capaz de distinguir entre lo bien cuidado y lo abandonado? No tengo esa sensación…
Ahora la afición ha crecido una barbaridad. No ha sido algo proporcional al tiempo, sino más bien los “veteranos” (entre comillas porque la palabra suele crear confusión: sólo me refiero a quienes llevan en esto, como yo, desde antes de este boom de crecimiento) hemos ido apreciando cómo se iban sumando más y más adeptos a estas muñecas en un período de tiempo muy corto. Bueno, eso está muy bien. Por este crecimiento los fabricantes nos están ofreciendo muchas más alternativas, más estilos, tamaños, colores… de todo. Tanto en muñecos como en complementos para ellos. Pero no es eso de lo que hablo en esta entrada, que me voy por las ramas.
Cuando éramos pocos, en general, se apreciaba más (o esa es la sensación que yo tengo) a los muñecos. Quienes no sabíamos coser pedíamos ropa a las tiendas o la encargábamos a gente que sí. Quienes no sabíamos maquillar pedíamos nuestros muñecos maquillados aunque eso supusiera ahorrar más. Quienes no teníamos una buena cámara tratábamos de encontrar el rinconcito con mejor luz donde, dentro de lo malo, las fotos pudiesen verse lo mejor posible. Queríamos alcanzar la perfección, y si no eso, al menos un resultado bien conseguido.
Y sin embargo, de un tiempo a esta parte, esa búsqueda parece que está decayendo. Cada vez son menos los que se preocupan por tener a sus muñecos en buenas condiciones, o tal vez debería decir que cada vez son más los que no se preocupan, conformándose con muy poco.
Esa es la magia que creo que se está perdiendo. Es el entrar a las galerías a ver fotos, el ir a ver reportajes de quedadas y tener que ir “esquivando” maquillajes hechos sin ninguna práctica, ropa cosida a lo rápido, pelucas totalmente despeinadas, ojos bizcos y poses muy dejadas. A veces no llego a comprender por qué conformarse con tan poco. Sí, son caros, la ropa es cara, los maquillajes también… pero precisamente por eso, porque son caros, yo personalmente sé que tenerlos va a requerir desembolsar cierta cantidad de dinero. Y si gasto dinero en los muñecos, también lo hago en complementos para ellos. Pero de un tiempo a esta parte me da la sensación de que, en general, la tendencia es gastar lo mínimo posible en muñecos y nada en arreglarlos decentemente. Hace años lo que más abundaba eran personas con una sola BJD que tenía un buen maquillaje, una peluca arreglada y al menos un conjunto de ropa en buen estado. Ahora proliferan las personas que, de buenas a primeras, aparecen con tres, cuatro, veinte muñecos… todos con maquillaje casero (sin saber hacerlo bien) ropa casera (tres cuartos de lo mismo) pelucas intercambiadas y/o desarregladas y un largo etcétera.
Esta situación no me gusta. Muchas veces me encuentro pensando en que me gustaría volver a acudir a quedadas en las que todos se preocupaban por sus muñecos, se preocupaban por su aspecto y trataban a los de los demás con cuidado. Pero sólo tengo que darme una vuelta por las galerías de este tipo de encuentros para darme cuenta de que, a estas alturas, un muñeco mínimamente cuidado llama la atención por eso mismo, por no estar hecho un despojo. Por supuesto, hay excepciones. No generalizo ni tampoco concreto sino que estoy hablando de lo que siento con este tema.
Pero bueno, por suerte o por desgracia es lo que hay. Tenemos que aprender a convivir con esta faceta del hobbie y a separar lo “feo” de lo “bonito”. A mí sólo me preocupa el ser capaz de mantener a mis propios muñecos “bonitos”, pero al fin y al cabo, eso no quita que siempre tenga ganas de que llegue el día en que vuelva a encontrar menos paja en los foros ^^.
Y esta ha sido mi pequeña reflexión de hoy xD. Sólo os pido que, si queréis comentar, lo hagáis con todo el respeto del que seáis capaces, no quiero que esta entrada ni ninguna del blog se convierta en linchamiento público.
¡Hasta la próxima!
*Ami*